Los investigadores sugieren que, con el tiempo, la evolución humana puede haber favorecido la variante de este hueso, que puede aportar mayor resistencia y estabilidad en algunas funciones esenciales.
Los huesos son los componentes principales del esqueleto humano, el conjunto de estructuras que sostienen y protegen los órganos internos, y también permiten el movimiento. Se clasifican según su forma y función en diferentes tipos, como huesos largos, cortos, planos, irregulares y sesamoideos.
Estos últimos son los que se encuentran dentro de algunos tendones, es decir, las bandas de tejido cognitivo que conectan los músculos con los huesos. Su función es reducir la fricción, así como aumentar el apalancamiento y modificar la presión..
Sin embargo, existen otros huesos sesamoideos menos conocidos, como los que se encuentran en el dedo meñique del pie. Este dedo es el más pequeño y lateral del pie humano, que consta de tres falanges: proximal, medial y distal.
Es importante mencionar que el sesamoideo distal del dedo meñique es el más pequeño y también el más variable de los tres. Según un estudio realizado por investigadores y expertos en anatomía, reveló que el 45% de las personas no tienen este hueso.
La mayoría de nosotros suponemos que este dedo, también conocido como quinto dedo, alberga tres huesos pequeños, al igual que el resto de los otros cuatro dedos. Pero lo cierto es que un porcentaje importante de individuos tiene sólo dos huesos en este dedo aparentemente insignificante..
La investigación arrojó luz sobre una variante anatómica única y poco conocida que afecta al dedo meñique en determinadas poblaciones y está vinculada a la evolución humana.
¿Por qué algunas personas tienen este hueso y otras no?

El quinto dedo es fundamental para el equilibrio y la propulsión al caminar o correr sobre dos piernas, un sello distintivo de nuestra especie. Por tanto, la presencia o ausencia de este hueso podría estar asociada a la adaptación al bipedalismo.
Los expertos revelan que el sesamoideo distal del dedo meñique podría ser un vestigio evolutivo que ha perdido su función original. En ausencia de este hueso, el tendón flexor se inserta directamente en la falange distal, lo que podría conferir mayor fuerza y estabilidad al dedo.
Curiosamente, este rasgo anatómico no se distribuye uniformemente en todas las poblaciones. Se dice que esta variante de dos huesos es más común en las poblaciones asiáticas que en las europeas.
Hay una manera de saber si tienes la variante de dos huesos. Para ello, puedes examinar el quinto dedo, si la punta se ve más redondeada que puntiaguda o no puedes doblarla, probablemente estés en el 45%.
Es importante mencionar que este no es un problema de salud física, ya que no causa ningún dolor ni molestia. Sin embargo, en algunos casos puede provocar rigidez, pero nada más.
