Lemuria es uno de los continentes perdidos más extraños de la historia. Según algunas fuentes, se trataba de una gran masa de tierra que se extendía a lo largo del Océano Índico y albergaba una civilización antigua y avanzada.
A lo largo de la historia, los continentes perdidos han sido fuente de misterio y especulación, además de tema de debate. Estas tierras hundidas, supuestamente hace mucho tiempo, han dado lugar a teorías conspirativas y han fascinado a la humanidad durante siglos.
Desde la legendaria Atlántida hasta la enigmática Lemuria, Estas teorías han influido tanto en la cultura como en la imaginación popular, a pesar de la falta de pruebas sólidas.. La primera de ellas es una isla legendaria, mencionada por primera vez por el filósofo griego Platón en sus diálogos, supuestamente ubicada más allá de las Columnas de Hércules y hundida en el océano.
Muchas teorías y expediciones han intentado encontrar pruebas de su existencia, pero hasta el día de hoy sigue siendo un misterio.. El segundo continente perdido es una tierra que se cree que existió en el Océano Índico, pero quedó bajo las olas del mar. Lemuria, también conocida como el continente de los lemurianos, es una de las historias más misteriosas relacionadas con el tema.
Fue propuesto por el zoólogo Philip Sclater en 1864 para explicar la presencia de fósiles de lémures en Madagascar y la India. Esta persona argumentó que un hipotético puente terrestre, Lemuria, había unido estas dos regiones en el pasado, permitiendo el intercambio de flora y fauna, incluidos los lémures.
Sin embargo, Sclater se equivocó en sus supuestos biogeográficos. Porque, con el tiempo, y a medida que la ciencia avanzaba y se comprendían mejor los procesos de deriva continental y tectónica de placas, se hizo evidente que no había necesidad de un continente adicional para explicar la distribución de las especies.
La hipótesis lemuriana quedó obsoleta desde un punto de vista científico, pero a pesar de su desacreditación, se convirtió en objeto de fascinación para los pseudocientíficos. Es por ello que, en 1870, el biólogo alemán Ernst Haeckel sugirió que esta “isla” podría ser el hogar ancestral de la humanidad, buscando explicar el eslabón perdido en la evolución humana.

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Esta idea, aunque rechazada por la comunidad científica, influyó en las teorías sobre el origen de la humanidad. En la década de 1880, Helena Blavatsky, fundadora de la teosofía, incorporó la lemuria a su sistema de creencias esotéricas y proto-Nueva Era.
Según Blavatsky, Los lemurianos fueron la tercera raza raíz de la humanidad.. Por su parte, William Scott-Elliot, influenciado por Helena, elaboró más la visión de este continente perdido, ubicándolo en el Pacífico y describiendo a los lemunarios como seres de más de 4 metros de altura con características peculiares.
Lemuria y su historia hoy
Aunque Lemuria quedó completamente desacreditada en los años 60 con la aceptación de la tectónica de placas, la idea de esta tierra sigue más viva que nunca en muchas personas. De hecho, en Tamil Nadu, India, la teoría de Kumari Kandam, que identifica al continente como una tierra hundida, permaneció en los libros de texto de historia hasta los años 1980.
Un año después, en 1981, el gobierno estatal financió un documental que intentaba respaldar científicamente la teoría. Hoy en día, esta creencia persiste en la cultura esotérica, con grupos como la Comunidad Lemuriana en California, Estados Unidos, que promueven creencias en la reencarnación, el karma y la sabiduría.
Este grupo cree que el lugar se hundió bajo las olas debido a un cataclismo natural que acabó con cualquier forma de vida. Además, también tenían la creencia de que la civilización que habitaban era una raza avanzada de seres espirituales que poseían conocimientos ocultos.
La idea de que Lemuria podría revelar el origen de la humanidad se basa en una serie de supuestos pseudocientíficos que han sido desmentidos por la ciencia.. La teoría sugiere que esta tierra podría haber sido el hogar ancestral de los humanos en el siglo XIX y ha sido ampliamente rechazada desde entonces.
Una de las principales razones de la creencia en este continente perdido fue la distribución de fósiles de lémures en Madagascar y la India. Primates únicos que sólo se encuentran en estos dos lugares, y que vivieron en una zona de belleza y esplendor. Pero la teoría de la deriva continental y la tectónica de placas proporciona una explicación sólida para esta distribución.
Aunque algunos defensores han afirmado que existe evidencia arqueológica de esta civilización perdida, no hay evidencia tangible que respalde estas afirmaciones. De esta manera, no se han encontrado ruinas, artefactos o registros escritos que respalden la existencia de una civilización avanzada en ese sitio.
Si bien en el pasado se ha promovido la idea de que Lemuria podría revelar el origen de los humanos, carece de base científica y no está respaldada por evidencia sólida.. La comprensión actual de la evolución humana se basa en la genética, la antropología y la paleontología, y no en teorías pseudocientíficas relacionadas con los continentes perdidos.
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